viernes, 9 de agosto de 2013

Soñar no cuesta nada y tus ideas valen mucho

Foto por TheRivo
A pesar de que digamos que el dinero no lo es todo, desafortunadamente requerimos de él para nuestra subsistencia y además para poder dar vida a nuestras ideas. Es verdad que a menos que se te ocurran ideas con las cosas que tienes a mano, lo cual es común en problemas de supervivencia, tarde o temprano necesitarás del vil metal para poder adquirir recursos para ver tu creación en la realidad, al menos en un prototipo. Sin embargo, no debemos supeditar nuestra creatividad a nuestra capacidad económica.
Es muy común, si estás en contacto con el mundo corporativo, ver que cualquier intento creativo de innovación o solución de problemas, está previamente restringido a un presupuesto que ni siquiera conoces. Muchas veces descartas ideas por pensar que a los dueños del negocio les va a parecer muy costoso o arriesgado. Pero ¿por qué aplicar esta misma limitación a nuestras ideas personales?, puede sonar extraño creer que hay menos limitaciones cuando se intenta crear solo que cuando se hace con las posibilidades económicas de una empresa; pero en mi concepto es posible.
Mucho ingenio con poco dinero es enormemente más rentable y divertido que mucho dinero sin ingenio. Arnold Bennett

Alguien me dijo una vez que si tienes una buena idea y la sabes vender correctamente, encontrarás quién te provea el apoyo económico que necesitas. Entonces, si el dinero no es el límite ¿qué lo és?. Deja de creer que el mundo funciona tal y como lo ves en el trabajo, ya que las fuentes de financiamiento para los proyectos de una empresa pueden ser muy diferentes de las de un innovador. A una empresa le valoran la capacidad de responder por el cumplimiento de los beneficios del proyecto, ya que está en ejecución y generando ingresos; a un emprendedor le valoran la creatividad y el riesgo de su idea, contra el beneficio, a veces exponencial, que pueda generar.
No subestimes tu capacidad de crear ya que con ella es con la que vas a conseguir el dinero que necesitas para darle vida a tus idea. En ningún caso estoy diciendo que es muy fácil conseguir el dinero, sino que existen muchas posibilidades que puedes aprovechar para iniciar.
En cada país hay iniciativas para fomentar el emprendimiento, ya que está más que demostrado que las PYMES y los emprendimientos con buen potencial tienden a generar mayores y más diversos empleos que las grandes compañías, por lo que las sociedades se ven beneficiadas. Ten en cuenta estos pequeños consejos para que las necesidades económicas no entorpezcan el desarrollo de tus ideas:

  • Trata de seleccionar una idea prometedora que requiera inicialmente poca inversión. No necesariamente las empresas que ahora cuestan billones, comenzaron con ideas que les exigieron una inversión igual.
  • Busca las opciones de financiamiento para emprendedores en tu país. La mayoría de las opciones de este tipo son convocatorias, fondos de inversión o incubadoras que te llevan desde el modelamiento de tu idea hasta la concepción y ejecución del modelo de negocio.
  • Piensa en pequeño, apuntando a lo grande. A veces grandes ideas comienzan cobrando poco o nada a los usuarios; no te olvides que hay más personas de clase media hacia abajo que los que hay por encima. Una idea que impacte los llamados mercados emergentes puede tener un crecimiento exponencial, por lo que puedes cobrar poco y ganar mucho. No siempre el mejor cliente es el que tiene más ingresos.
  • Prepara bien tu idea. Como lo dije antes, no solo es la idea, sino la forma de venderla; para ello valídala lo suficiente, analízala con tu equipo de trabajo y prepara una presentación simple y efectiva. Puedes guiarte por el Business Model Canvas si te es de utilidad.
  • Usa tu creatividad sin pensar en el dinero. La inversión inicial, a pesar de ser importante en la implementación, de nada sirve en la fase divergente de generación de ideas, exceptuando siempre la búsqueda de beneficio económico o monetización de tu modelo de negocio.
  • Piensa tu idea en pequeñas fases. Trata de iniciar con una versión básica de tu idea que te permita validarla y luego ve creciendo poco a poco dependiendo de las condiciones de tus clientes. Te puede ser útil la metodología The Lean Startup.
  • No juegues con el dinero de tu comida. En este punto aplica una regla de inversiones que indica que no debes jugar con dinero que necesites. No necesariamente debes dejar de comer para que tus ideas vivan; hay muchas otras opciones diferentes a los hermanos, tios, abuelos, padres etc. La familia puede ser una fuente de inversión pero debes explicarles claramente el riesgo y que no deben estar invirtiendo el dinero de su sustento.
  • No malgastes tus inversiones. Siempre que tengas la oportunidad de una inyección de capital aprovéchala para lo que la requieres y no la malgastes. Un solo error te puede cerrar muchas oportunidades de nuevas inversiones.
Espero que este artículo te motive a pensar en esas ideas que tienes en el tintero y en la mejor forma de llevarlas a cabo; la financiación no siempre debe ser de tu bolsillo o el de tus seres queridos. Así como no eres la única persona con ideas y con limitaciones económicas, también hay muchas personas y empresas con dinero y sin ideas para invertir, ¡búscalos!. Los mercados tradicionales dan ganancias tradicionales y quizás una de tus buenas ideas sea más atractiva que cualquier oferta de un banco o fondo de inversión.
Te recomiendo leer este artículo que de una manera muy simple te puede ayudar a comprender como funciona el financiamiento de un emprendimiento: How Funding Works – Splitting The Equity Pie With Investors.

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