jueves, 12 de septiembre de 2013

¿Hay vida después del salario?

Foto por bluegum
Sin importar el país donde vives ni como te ganes la vida, debes tener presente que la forma como llegan tus ingresos, determina en gran medida cómo enfrentas la vida y los proyectos que tomas. Quizás ya hagas parte del grupo de personas que hacen su propio dinero y seas propietario de un negocio; pero lo mas probable es que seas como la gran mayoría que nos ganamos la vida trabajando para otros. Sin importar el monto de tu salario, acéptalo, dependes de lo que recibes cada mes. ¿Pero y si pierdes tu trabajo?, ¿Te has preguntado que harías?. 

Pensar en cómo vas a vivir sin tu salario actual, debe ser una de las principales provocaciones que debes hacerte al menos una vez en la vida. Si a la pregunta ¿Qué voy a hacer si pierdo mi empleo? tienes ya muy buenas respuestas, date por bien servido; de lo contrario, debes comenzar a pensar en las alternativas. No es cuestión de preocuparte o deprimirte; es más un asunto de tomar medidas y pensar confiando en que tu capacidad creativa puede ayudarte.

En mi concepto, la vida de asalariado, es un medio mas no un fin. Debe ser la manera como te apoyas para lograr tus verdaderas metas; la forma en como vas a adquirir la confianza, fuerza financiera, los contactos, la experiencia y quizás los conocimientos para poder llegar a ese día en el que puedas trabajar para ti mismo. No importa si asciendes en tu organización; si dependes de tu pago periódico para sobrevivir, tienes tan poca libertad como quienes ganan menos que tú; sólo que tu puedes comprar cosas más caras.

Pensar en que la mejor acción a tomar al perder tu empleo, es salir a buscar otro, en mi opinión quizás no sea la mejor idea, aunque es el deseo más común. Para poder seguir con la cadena de ser empleado de otro el resto de tus días, debes contar además de tus habilidades, con dos cosas que no dependen de ti: contactos y suerte. Si tu expectativa es lograr la pensión al final de tus días jubilándote de cuenta de otro, quizás lo logres, pero esto no depende de únicamente de ti. No estoy queriendo decir que lo ideal es que renuncies a tu trabajo por lograr tus propios proyectos; estoy invitándote a pensar en que lo que te ganas no es ninguna restricción para limitar tus ideas y tus deseos de tener una vida después de tu salario.

Es necesario que te llenes de valor y salgas de esa falsa zona de confort que da el recibir dinero periódicamente, y trates de lograr más con tu capacidad creativa. Piensa que emprender algo más que un gusto personal, es una forma de mitigar riesgos económicos. Quizás no seas empleado por siempre, ya que a menos que seas el dueño de la empresa, no eres irreemplazable y esto nunca estará relacionado con tus habilidades, relaciones interpersonales ni nada por el estilo. El problema a veces es creer que en tu empresa siempre te van a necesitar. Piénsalo bien y verás que los únicos que te necesitan siempre son tus seres queridos y por ellos y por tu propio bienestar, es necesario que más que creer en la vida después del salario, la busques y la consigas.

No estoy en contra de las posibilidades de crecimiento que pueden dar las buenas empresas; deseo que tengas presente que depender únicamente de tu salario es un riesgo muy grande que debes buscar mitigar y eso lo logras sacando provecho a tus conocimientos y creaciones, fuera de tu empresa. Piensa, estudia, genera ideas, analízalas y busca la manera de hacerlas realidad a pesar de que fracases de vez en cuando. Tu salario te ayuda a sobrevivir, pero no debe ser lo que te obligue a vivir de una u otra forma. Puedes independizarte al menos parcialmente; porque no es necesario que todo sea definitivo y radical. Hay quienes tienen las condiciones para renunciar y salir a luchar la vida solos, pero también existe la posibilidad de lograr tus metas, siendo empleados de tiempo completo, pero llevando a cabo sus proyectos personales.

Cree en que puedes alcanzar tus metas sin importar lo que te ganes ahora y verás que lograrás no solo la mitigación del riesgo económico que representa el desempleo, sino además, la satisfacción de hacer algo para tí y para quienes dependen de tu existencia. Deja de quejarte de no ganar lo suficiente o de que no consigues un mejor trabajo; busca en tus ideas alguna que te ayude a conseguir lo que te falta y llévala a la realidad; verás que es más lo que puedes ganar, que lo que realmente arriesgas.

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